En las últimas horas, se confirmó el fallecimiento de Estefanía Monzón, la mujer de 30 años que era intensamente buscada por su familia desde su desaparición, el pasado lunes. La víctima había sido vista por última vez cuando llevó a sus tres hijas a la escuela del barrio Los Perales, en General Rodríguez.
El martes, su mamá presentó la denuncia ante la Justicia para alertar sobre la desaparición de Estefanía, puesto que ella jamás regresó al colegio de las menores a buscarlas, el día anterior, hecho que llamó la atención en las autoridades del establecimiento educativo.
El cuerpo te Monzón fue hallado sin vida en un baldío lindero a la vivienda que compartía con su pareja Iván Lencina, en la calle Rafael Obligado al 100. El hombre, marcado como el principal sospechoso del crimen, fue trasladado a la Delegación Departamental de Investigaciones, el mismo martes que inició la investigación, mientras el personal judicial y policial ingresaba al inmueble para llevar a cabo el allanamiento, donde se encontraron sus pertenencias, tales como la bicicleta, su cartera, los auriculares y la billetera de Estefanía y se registró que únicamente faltaba su celular, razón por la cual la mujer habría vuelto a su domicilio tras llevar a las niñas a la escuela.
Pero, ¿cuál fue el dato que generó que Lencina fuese el principal apuntado? El hombre presentaba lesiones en el puño, los nudillos y el antebrazo que, a partir de lo investigado por la UFI, serían los indicios de que habría agredido físicamente a otra persona, de la misma manera que su par habría intentado defenderse.
Por tanto, una vez encontrado el cuerpo de Estefanía, la carátula del caso se modificó y Lencina procedió a estar detenido bajo acusación de femicidio, tipificado como homicidio agravado por el vínculo.