De esta forma, Petterson aseguró que los productores reciben entre $230 y $280 por kilo de hoja verde cuando “teniendo en cuenta los costos de producción, la inflación y las últimas subas de combustible”, el kilo de hierba debería revenderse a $630 o $640.
Asimismo, el dirigente señaló que hoy “el productor trabaja a pérdida y para fundirse” y responsabilizó de la crisis a la desregulación del mercado impulsada por el Gobierno Nacional, ya que sostienen que dicha decisión “dejó a los pequeños agricultores en una posición de mayor vulnerabilidad frente a los grandes compradores”.
Por su parte, Petterson no sólo cuestionó la distribución de los ingresos de la cadena comercial, sino que reconoció que la crisis también se refleja en los volúmenes de producción, ya que la cosecha acumulada durante 2026 registra una caída interanual superior al 5%.