De esta manera y en un histórico balotaje, Lula consiguió revertir la derrota sufrida en la primera vuelta y logró la reelección después de haber obtenido el 51,76% contra el 48,24% por parte de Bolsonaro.
Tras la confirmación de su victoria, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) no sólo celebró el triunfo con sus fanáticos, sino que durante su discurso aseguró que “estas elecciones fueron una derrota del negacionismo”; a la vez que reconoció que convencieron “a la gente de que votar era extremadamente importante para salvaguardar la democracia en Brasil”.
Por su parte y en un breve pronunciamiento luego de confirmar la derrota, Bolsonaro adelantó que pedirá la anulación de las elecciones a causa de la polémica extensión de dos horas en el horario de votación, una medida a la que calificó de “ilegal e inaceptable”.
Es preciso destacar que, la inédita decisión de extender el cierre de las urnas de las 17 a las 19 fue tomada por el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Cristiano Zanin pero, en base a lo expresado por el candidato del Partido Liberal (PL), dicha situación rompió la igualdad de condiciones entre los electores de diferentes regiones, ya que algunos centros no abrieron o ya habían cerrado.