Durante su discurso, Macrón vinculó los disturbios que se produjeron en la noche del sábado y que dejaron más de 2.000 detenidos y más de 1.500 comercios dañados, con los ataques contra comercios e instituciones públicas y aseguró que los responsables “deberán pagar por los daños y quienes buscaron derrocar la República, también deberán rendir cuentas”.
En una declaración que duró poco más de 10 minutos, el jefe de Estado no sólo admitió que todos sienten “ira y vergüenza” por lo sucedido; sino que anunció medidas para reforzar la seguridad, reclamó transparencia sobre la actuación policial y llamó al diálogo.
Por su parte, otro de los países que también sufrió las consecuencias de los disturbios fue Italia, que durante la jornada del domingo un grupo de manifestantes se concentró en el Duomo (Milán), con el fin de protestar contra el aumento del costo de vida, los bajos salarios y la calidad de los servicios públicos.
Dichas protestas no solo provocaron un enfrentamiento entre los manifestantes y la policía, que dejó un saldo de 28 personas detenidas; sino que generó que la primera ministra, Giorgia Meloni convocara a una reunión de seguridad para este lunes.
Vale destacar que las movilizaciones no sólo se concentran en Francia e Italia sino que en las últimas semanas se fueron extendiendo a España, Portugal, Bélgica y Albania, donde los ciudadanos reclaman sobre el ajusto, los salarios y la vivienda.