Milei, que cuando subió al escenario fue recibido por el presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman y por la presidenta de Americas Society/Council of the Americas (AS/COA), Susan Segal, destacó que cuando llegaron al poder recibieron un 211,4% de inflación y que en la actualidad “está viajando hacia el 31,5%”, es decir, que bajó un 85%.

A lo largo de su discurso y frente a los empresarios más importantes del país, el presidente cuestionó a quienes pretenden sostener precios más altos para proteger mercados locales, planteó que Argentina necesita adaptarse a un escenario de “mayor competencia internacional” y sostuvo que su objetivo es “hacer grande al país nuevamente”.

Por otro lado, y ya en un tomo más de campaña, Milei no sólo volvió a criticar a Cristina Fernández de Kirchner, a quien calificó como la “presidiaria”, sino que también aseveró que deposita todas sus “esperanzas en los argentinos que no quieren volver al pasado y convertirse en Cuba”.

Uno de los tramos más duros de su discurso se dio cuando el mandatario abordó la agenda de desregulación, donde cuestionó a los empresarios que, de acuerdo con su mirada, se “beneficiaron” de determinadas regulaciones y defendió al ministro Federico Sturzenegger. “Cuando ustedes vean a un sorete criticando a Federico, es porque le está tocando un negocio a un prebendario, a un chorro y a un corrupto”, sentenció.
