El proyecto, que llevará el nombre de Argentina LNG, demandará un desembolso estimado de 51.000 millones de dólares, distribuidos entre las etapas de upstream, midstream y downstream y se supo que, del total, un 70% será cubierto mediante crédito internacional y el 30% restante, con aportes directos de los socios.
De acuerdo con lo informado por el propio Marín, las obras incluirán más de 150 pozos “para llegar al pico de producción” y una planta que será “cuatro veces más grande que la planta que ya hay en Argentina, en Neuquén”.
Asimismo, también se hará “el gasoducto más grande de Argentina, de 48 pulgadas, un oleoducto paralelo al VWOS, una planta gigante de alrededor de 200 hectáreas -serán provenientes del exterior- y un puerto”.
Por último, el CEO de la petrolera de bandera explicó que a la iniciativa se le añadirá una contracción estimada de 15.000 millones de dólares en bienes y servicios a proveedores nacionales, lo que impulsaría el desarrollo de la industria local y el resto de la cadena de valor energética del país.