“Más de 2,2 millones de personas perdieron la cobertura médica que tenían hacia fines de 2023”, se señaló desde la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS). Pero ¿a qué se debió esto? Según el informe, “a la pérdida del empleo formal o por el deterioro de los ingresos y la imposibilidad de continuar pagando una prepaga”.
Asimismo, el relevamiento de datos desprendió que, este “informe advierte que esta falta de cobertura afecta especialmente a los sectores más jóvenes”. De hecho, el rango etario que mayor preocupación genera en el de los 15 a los 29 años.
Sobre esto, se explicó: “El 49,9% depende exclusivamente del sistema público de salud, una proporción que se incrementó de manera significativa desde fines de 2023. Durante dicho período, unos 438.790 jóvenes habrían dejado de contar con la cobertura que tenían a través de una obra social, prepaga o mutual”.
Además, se marcó que, frente a esta situación, los centros de salud y hospitales, quedan expuestos por una “demanda cada vez más amplia”, debido a que hay “menos trabajadores con cobertura vinculada a un empleo, mayores dificultades para sostener una prepaga y una creciente cantidad de personas que recurren exclusivamente a la atención pública”.