Este lunes, Facundo Moyano rompió el silencio tras el escándalo suscitado en el barrio porteño de Belgrano, junto a su pareja Candela Arizaga, en el que se encontró a la joven semidesnuda en la calle y, según las imágenes, se lo vio al ex diputado persiguiéndola, pese a que esto fue explicado por el propio hijo de Hugo.
“Vengo a defenderme. No corrí a Candela porque ella bajó en el ascensor y yo bajé cinco minutos después. No tenía pantalones y remera larga. No estaba corriendo”, fueron sus primeras palabras. Seguido a esto, explicó que le hizo “RCP porque tuvo un paro cardíaco” y que, a posteriori, se contactó “con el portero” porque no pudo “llamar al 911”.
Continuando por esa línea, Facundo señaló que “los hechos privados están reservados ante Dios” y que esto no es algo que requiera ser transmitido “a la Fiscalía”. Y prosiguió: “En las dos acusaciones, Candela nunca dijo que le pegué. No correspondía que yo fuera detenido”.
Además, agregó: “Estaba verificado que yo no tenía ninguna patología de haber consumido. No consumo; no tengo problemas de adicción y tampoco cuento con antecedentes”.
“¿Qué pasó adentro del departamento? Lo que dijo Candela. Al que no me crea, le muestro los videos de lo que ocurrió”, disparó Moyano. Y concluyó: “Se les cayó el tema de la violencia; también de la privación ilegítima de la libertad y por eso fueron con el del consumo. También se les va a caer… Hasta se cuestionó si el departamento era de mi propiedad”.
Resulta importante mencionar que Facundo Moyano se encuentra imputado por los delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género.