De esta manera, tras cuatro horas de juego y en un encuentro que tuvo momentos de máxima tensión, el número uno del mundo consiguió imponer sus condiciones, defender exitosamente el título que había conquistado el año pasado y reafirmar su lugar como una de las grandes figuras del tenis mundial.
En el primer set, la final comenzó con una enorme paridad entre ambos jugadores, que mantuvieron sus servicios durante todo el primer parcial y obligaron al partido a definirse en el tie-break, que terminó llevándoselo Sverev por 9-7.
El segundo set mantuvo la tónica del primero, sin quiebres y con ambos jugadores sosteniendo sus servicios, pero en esta oportunidad fue Sinner quien sacó la diferencia y se impuso en el tie-break por 7-2.
Pero el punto de inflexión del partido se dio en el tercer set cuando, con el marcador igualado 3 a 3, el italiano consiguió el primer quiebre del partido después de una jugada dramática, que le permitió llevárselo por 6-3.
Ya en el cuarto y último parcial, el alemán intentó mantenerse en partido volviendo a demostrar su capacidad para competir ante los mejores, sin embargo, Sinner consiguió un quiebre clave para ponerse 4-3, sostener el servicio y terminar ganándolo por 4-6, lo que le permitió volver a quedarse con el tercer Grand Slam del año.
De esta manera, el número uno del ranking del ATP no sólo confirma el gran 2026 que está teniendo, sino que con este triunfo ya son cinco los Grand Slam que consiguió en su carrera: dos Australia Open (2024 y 2025), dos Wimbledon (2025 y 2026) y un US Open (2024).