Pasadas las 11 de la mañana, los senadores de La Libertad Avanza ingresaron al recinto sin ocupar sus bancas, esperaron a que se cumplan los 30 minutos reglamentarios y, parados al lado de sus asientos tomaron la decisión de no dar quórum y dejaron caer la sesión.
La presidenta del bloque de LLA, Patricia Bullrich tenía asegurados los votos para impedir la interpelación, pero ante la posibilidad de que el radicalismo intentase ir por la interpelación, prefirió no correr riesgo y que la sesión no se haga.
Tras lo ocurrido y ante la sorpresa de varios integrantes del oficialismo que no sabían qué era lo iba a ocurrir, la ex ministra de Seguridad de la Nación mantuvo contacto con los dirigentes que se encontraban en Casa Rosada y luego recibió a varios miembros del bloque en su despacho.
Uno de los dirigentes opositores que alzó la voz y se mostró en total desacuerdo con haber levantado la sesión fue el jefe del bloque del peronismo, José Mayans, que advirtió: “Quien vota con ese criterio es porque está protegiendo a Adorni. Tienen vergüenza de presentarse al recinto a hacer una interpelación tan torcida de la Constitución”.