A partir de lo dicho por López, la estrategia optada por Adorni “es grave”, ya que podría “implicar riesgos penales más severos” porque estaría dando a entender “que todas las personas son evasoras, algo que es un delito tributario”.
Asimismo, la ex titular del organismo explicó que como las inversiones declaradas por una de las personas claves dentro del Gobierno Nacional corresponden a un período anterior a su desempeño como funcionario público, “la figura de enriquecimiento ilícito pierde peso y la investigación podría encuadrarse en el delito de lavado de activos”.
Por último, López consideró que las inconsistencias en los relatos del actual dirigente se suman a otras declaraciones previas cuestionadas y argumentó: “Me da la impresión que se metió en un tema en el que está mal asesorado. Primero porque habla de colocaciones que hizo en un período (2013-2018); yo soy contadora y en el 2013 poco y nada podía saber de las inversiones en criptomonedas y tampoco me hubiera atrevido a utilizar mis ahorros en algo que desconocía… Es poco creíble”.