De acuerdo con lo informado por el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs), el epicentro del terremoto se produjo en el mar, cerca de Mindanao a una profundidad de 35 kilómetros de profundidad bajo el lecho marino.
De manera inmediata, las autoridades filipinas emitieron una alerta de tsunami, ordenaron evacuaciones preventivas en numerosas zonas costeras del sur del país y dispusieron medidas preventivas en centro urbanos de la región, provocando la suspensión de las clases y la paralización de las actividades en las oficinas gubernamentales.
Hay que señalar que, entre las provincias más afectadas se encuentran Sarangani, Davao Occidental, Tawi-Tawi, Sulu, Basilan, Zamboanga del Sur, Zamboanga Sibugay, Sultan Kudarat, South Cotabato y Ciudad General Santos, donde varios edificios sufrieron colapsos y daños estructurales.