La potencial acusación, que deberá ser aprobada por un gran jurado, estaría centrada en el ataque del 24 de febrero de 1996 cuando la Fuerza Aérea cubana derribó dos avionetas Cessna de la organización “Hermanos al Rescate”, en el que murieron cuatro ciudadanos estadounidenses.
La iniciativa que tomaría Estados Unidos se enmarca en una campaña de presión máxima por parte de la administración de Donald Trump sobre el régimen cubano, al que ya ha amenazado con aranceles elevados a cualquier país que exporte petróleo a la isla.
Es preciso señalar que, pese a que se retiró de la primera línea de la política cubana en abril de 2021, cuando dejó su cargo como primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), Castro -de 94 años- sigue residiendo en su país y continúa manteniendo influencia como figura histórica del régimen.