Los disparos, que se produjeron en el arranque del evento, obligaron a los agentes de seguridad de la Casa Blanca y de la Guardia Nacional a evacuar al presidente Donald Trump; a la primera dama Melania Trump; al vicepresidente JD Vance; al secretario de Defensa, Pete Hegseth y al secretario de Estado, Marco Rubio.
Tras el ataque, las autoridades estadounidenses consiguieron detener al presunto agresor, que fue identificado bajo el nombre de Cole Tomas Allen, quien se encuentra detenido y durante la jornada de este lunes será formalmente acusado por los delitos de portar arma de fuego durante un delito de violencia y agresión a un oficial federal con un arma peligrosa.
Con las horas, Trump emitió un breve comunicado en el que trazó un paralelo con los intentos de asesinato que sufrió durante su campaña y elogió la unidad que observó en la sala antes del incidente y dijo: “Esta no es la primera vez en los últimos años que nuestra república es atacada por un aspirante a asesino que buscaba matar. Vi republicanos, demócratas, independientes, conservadores, liberales y progresistas. En cierta forma, fue algo muy hermoso”.
Es preciso señalar que, pese a lo ocurrido, Trump recibirá este lunes al rey Carlos III, quien aterrizó en suelo norteamericano para participar de las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia estadounidense.