El dato, que surge a raíz del relevamiento realizado por la Fundación Tejido Urbano no solo indica que el 57,6% de las familias inquilinas se endeudaron o utilizaron sus ahorros para pagar el alquiler; sino que marca una suba sostenida desde el 46,2% registrado en 2022.
Además de dejar asentado que tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el Área Metropolitana de Buenos Aires la asistencia financiera para solventar la economía doméstica alcanza a más del 65% de los inquilinos; también informaron que el uso de crédito bancario creció del 10,6% al 18,1%, respecto al último registro que data de 2022.
Por su parte, desde la fundación reconocieron que “cuando el alquiler se financia con crédito, se deja de hablar de un problema habitacional para hablar de una espiral de insolvencia”; alertando que 8 de cada 10 inquilinos mantienen “dificultades crecientes” en sus ingresos, ya que “cuando el alquiler absorbe entre el 50% y el 100% de la entrada de dinero al hogar, se relegan aspectos centrales de la vida diaria”.