sábado 18 de mayo de 2024 - Edición Nº1991

Actualidad | 25 may 2023

Editorial

No hay octubre sin agosto, pero hoy es 25 de mayo

Por estas horas, el Gobierno de pocos decidió, en tan solo 24 horas, destinar 77 millones de pesos argentinos para que Cristina Fernández de Kirchner celebre su derrota. Acá está, claramente, lo que muchos denominan la casta política, disfrazada de populismo. 50 millones destinados al escenario en Plaza de Mayo; otros 18 millones en luces, pantallas y sonido; más 9 millones en un VIP, con catering, carpas y alquiler de sillas para dirigentes.


Mientras la Argentina se encuentra sexta en el Índice de Miseria de las Naciones. Sí, leyó bien... Entre unas 200 naciones reconocidas en el planeta Tierra donde vive el ser humano, nuestro país está en el sexto lugar, como uno de los países de mayor miseria en el mundo. Y si nos detenemos en la palabra miseria, quienes fabrican a los pobres e indigentes y los sostienen con esperanza, obviamente son los miserables de siempre.

Hoy debería festejarse un día patrio, pero sin embargo, el Gobierno Nacional, el kirchnerismo, decide crear la puesta en escena para que la mayor actriz en la historia de la política criolla pueda, una vez más, manifestar su tan estudiado relato. Pareciera que hoy no es un día para festejar una fecha patriótica e histórica, sino para celebrar los 20 años de la llegada del kirchnerismo (desde el 2003, cuando se transformó en presidente Néstor Kirchner, al 2023).

Antes la discusión era -hace mucho tiempo-, si fue una década ganada o perdida, la comandada por el kirchnerismo a nivel nacional. Los kirchneristas, en el relato, siempre repitieron que se trató de una década ganada. Todos los que están en contra, han dicho lo contrario. Aunque eso ya está fuera de discusión porque ahora hay que hablar de dos décadas. Y, ¿qué pasó en estos 20 años, a nivel nacional, con la llegada al Gobierno Nacional de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner a los máximos estamentos del poder o, si se quiere, al sillón de Rivadavia, al que tenemos que sumarle este otro fracaso kirchnerista con el peor Gobierno de la historia, en el que hay un presidente con vacío de poder y una vice que dice no pertenecer a este Gobierno, que hace todo lo posible para decir 'yo no fui' y, sin embargo, fue quien instaló a Alberto Fernández como presidente, ella como vice y todos los ministros que formaron parte desde el día uno de este mandato y que hace rato ya no están, siendo esto una clara barrida que la propia CFK hizo, al sacar a uno y otro, para poner a su propia gente? Entonces, decir que este no es su Gobierno es totalmente irracional, desde el punto de vista que se lo mire.

Y uno se pregunta qué es lo que se festeja. Hay que recordar que el Frente de Todos, en el 2021, celebró también una derrota. Por tanto, es como que ese síndrome de Estocolmo, con  el que cuentan muchos de sus fanáticos al enamorarse de su "propio victimario" hace que uno se pregunté qué es lo que se festeja  hoy. ¿Hay que festejar o conmemorar?, sería la pregunta. Porque si vemos estos 20 años, la Argentina ha retrocedido en todos los niveles. Pero no solamente en la parte de miserias, de los aumentos vinculados a la indigencia y la pobreza. Este era el Gobierno en el que iban a venir "mejores". Está claro que llegaron peores. Este es el Gobierno que apuntaba a la gestión anterior, comandada por Mauricio Macri y, sin embargo, todo lo que decía lo terminó empeorando. Repasemos: Macri se fue con un 50% y pico de inflación, en cuatro años, y actualmente, ya han superado los tres dígitos y terminarán en un 120% y pico interanual. Es decir, que duplicará (y aún más) la inflación del mismísimo Macri.

Este Gobierno fue el que habló de la "timba financiera", en la época del mandato anterior. Aunque resulta que esta misma gestión multiplicó por 10 dicha timba financiera de las leliqs. Este, también, fue el que dijo (y aún hoy en algún discurso disperso, el cinismo del presidente lo sigue reiterando) que el Gobierno anterior había perjudicado a los jubilados. Quedó claro que aquella fórmula creada por el ANSES en su momento, fue mucho más beneficiosa que lo que pasó ahora. Es decir, Alberto Fernández prometió modificar el tema de las leliqs para llevar eso a un aumento del 20% de los jubilados... Pero fue todo lo contrario. Los mismos han perdido ya un 30%. Exactamente el reino del revés.

Después también, formó parte del relato (que siempre ha estado dirigido solamente a los votantes no pensantes, que son un porcentaje muy alto, los arrastrados por el kirchnerismo con esas características psíquicas o psicológicas) el tema de la deuda en dólares provocada por Macri. Obviamente que fue mucha y no tendría que haber ocurrido, pero resulta que este Gobierno se endeudó aún mucho más (¡y en dólares!) que el de Macri y en menos tiempo. Es decir que la aceleración de la deuda externa en dólares es mucho más en este Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y de Alberto Fernández (y no me equivoco en el orden en el que los nombro), que en el de Macri. Por tanto, en 3 años se endeudaron más en dólares que en los 4 años de gestión de Mauricio Macri.

Por otra parte, el catálogo de excusas para intentar justificar de porqué estamos como estamos, también pasó a formar parte del relato. En este nuevo guión, se habla de la pandemia, que la sufrió todo el mundo, pero ni un país tiene más de 8% de inflación mensual. También se habla de la guerra en Ucrania. Sin embargo, la inflación del propio país invadido por Rusia no superó el 18% anual. Y, por último, fronteras adentro se menciona a la sequía, que en realidad, este Gobierno tendría que haber sabido realizar estrategias de prevención. Pero no supo, dado su alto índice de improvisación cotidiana. Con su clásico sistema de bacheo y emparche a mansalva.

Entonces, estamos en presencia siempre de una mentira feroz que, poniendo como siempre, una ideología setentista que atrasa, por delante, la realidad finalmente te aplasta. ¿Por qué? Porque no se puede gobernar forzando la realidad, la vida diaria, en honor a la ideología que fuese. Puesto que la dinámica de la realidad, se va modificando según pasan los años y, entonces, esta idea termina estando totalmente atrasada. Tenemos aquí una distorsión enorme, como es precisamente lo que pasa con el déficit en el Estado. La mayoría de las personas ubicadas, porque los votan y para que los sigan votando, tienen sueldos que ni siquiera, prácticamente, existen en el ámbito privado, que van de $700.000 a $2.000.000 para, muchas veces, personas que ni siquiera están preparadas o cumplen en tiempo y forma con su labor. Pero, claro, para que los sigan votando (lamentablemente, la mayoría de esta gente, como le dan este trabajo, sigue dicha tendencia), forman parte de la distorsión que hoy tenemos en la que, obviamente, el Estado gasta mucho más (y cada vez más) de lo que recauda. Por eso la emisión, que fue la vedette desde el 2021 para acá, y donde la misma, provoca la alta inflación que directamente socava los bolsillos de los que menos tienen. Entonces, el síndrome de Estocolmo está presente en todo sentido de la palabra, inclusive en el Plan Llegar que es el Plan "Aguantar" a como sea. Que se va resquebrajando de a poquito y aún falta mucho para el próximo 10 de diciembre. Faltan aún 7 meses, algo más que un semestre donde el deterioro de la Argentina se seguirá aumentando porque tenemos un presidente que se maneja con cinismo, testimonial y que ni siquiera ya es invitado a los actos (por ejemplo al de hoy, que él mismo promocionó y convocó a través de las redes sociales, pero no está invitado. Tiene prohibido asistir para compartir con CFK el acto por el 25 de Mayo en la 9 de julio).

Así de contradictorio y loco está esto que está pasando en la Argentina. Desde afuera, desde el ámbito internacional, nos miran de reojo. Pero claro, también se nos ríen en la cara.

Por Sergio Solon (Director de Expreso News)

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