martes 07 de febrero de 2023 - Edición Nº1525

Columnistas | 2 dic 2022

Economía

El dólar soja y la destrucción del Mercado Sojero

Cuando fue el dólar soja 2, el de septiembre de 2022, fui bastante crítico por lo que nos robaron durante su vigencia y porque rompió el único mercado agropecuario que, hasta ese momento, no tenía intervenciones estatales en su comercialización.


Su finalización, 30/09/22, llevó a la falta de oferta vendedora y a la desaparición temporaria de los precios de pizarra. El dólar soja generó en nosotros, los productores agropecuarios, sentarnos sobre la soja hasta la aparición de un nuevo dólar soja. Es por esto que digo que el Gobierno rompió el mercado de la misma queriendo blanquear, aunque sólo temporariamente, que es imposible trabajar con brecha cambiaria y menos con la magnitud que ésta tiene en Argentina.

Pero hay una diferencia entre el dólar soja de septiembre y el de hoy. En el primero, durante el mes de agosto, los compradores venían pagando 5 dólares menos/tn que lo que indicaba la capacidad teórica de pago (CTP), mientras que durante septiembre pagaron, en promedio, 34 dólares menos/tn.

El 28/11/22 entró en vigencia el dólar soja 3 y veníamos de la primera quincena de noviembre con los compradores pagando casi 15 dólares/tn más que la CTP y que llegó a ser de 40 dólares/tn, en promedio, durante el 22-23 y 24/11, y de 106 el 25/11/22. El sobreprecio pagado por los compradores esos últimos días fue producto de que esas empresas sabían que el lunes 28/11 iba a entrar en vigencia este nuevo plan.

Es así como, haciendo uso de esa información privilegiada, producto del tráfico de influencias, se largaron a pagar $ 68.000/tn el 23/11, $75.000 el 24/11 y $80.000 el 25/11/22, cuando veníamos de valores estabilizados en $64.000/tn, durante bastante tiempo. Rápidos o ligeros, se largaron a comprar todo lo que pudieron, levantando los precios en pesos, claro que mucho menos que los $85.000 que valdría el lunes 28, por más de que haya sido gracias a Massa que mandó a una empresa a romper el mercado para que levanten el precio de la soja, en otra clara muestra de que el mercado sojero está destruido, no existe más, dando lugar a que alguno lo señalara como la aparición de una nueva Junta Nacional de Granos. La pregunta que uno se hace -suponiendo que, esta vez, esto hubiera sido positivo para nosotros-, es... ¿Cuántas veces habrá sido hecho en nuestra contra?

Hoy los compradores están pagando 4,46 dólares/tn menos que la CTP si uno considera el poroto y derechos de exportación (DEX) del 33%, pero si se considera el mix industria con el 31% de DEX, estarían pagando 18,45 dólares/tn menos ($4.200 menos). Por otro lado, con la disminución de las alícuotas de los DEX para el aceite y la harina de soja los industriales se están quedando con casi 6 dólares/tn de soja que nos descuentan a los productores que antes iban a las arcas del Estado y hoy van a parar a los bolsillos de 10 empresas, la mayoría multinacionales, en lo que constituye una abierta contradicción para un Gobierno que se dice "progresista", salvo que hayan cambiado de Robin Hood a Hood Robin.

Algunos dicen que hoy la industria se está quedando con más de 106 dólares/tn porque toman los $80.000/tn del 25/11/22, con un dólar de $165/u$s dándoles un valor de 484 u$s/tn de soja, pero eso es un error. Aunque sí es cierto que el robo de septiembre fue el doble que el de hoy, no importa la magnitud, es un robo. Y es un robo en el que el Gobierno es cómplice, porque al generar avalanchas de ventas posibilitan, con ese exceso de ventas, que caigan los precios en dólares del producto, y de esta manera no constituye delito a pesar de ser un robo igual.

Para los que creemos en la libertad de mercados, en la libre competencia para la formación de los precios y sostenemos que, siempre, es mejor el peor mercado que los precios puestos por el mejor funcionario ante la corruptela generalizada de la clase política, lo que ha hecho el Gobierno es romper el mercado sojero, que a partir de ahora en más, se va a abrir cada vez que haya un dólar soja y permanecerá reducido a su mínima expresión el tiempo restante y todo este costo por no entender que el tipo de cambio (TC) afecta a toda la economía, no solamente a la soja.

Para terminar, este se constituye en un claro aliciente para volver a sojizar al país con las consecuencias que esto traerá para los fabricantes de alimentos balanceados, industria avícola, porcina, lechera, feed lot e industria del bioetanol y posiblemente en la cadena del trigo, porque los sobreprecios de la soja nos harán pensar si nos conviene perder rendimiento con soja de segunda para hacer trigo.

Por Silvio Montenegro (productor agropecuario e ingeniero agrónomo)

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