lunes 23 de mayo de 2022 - Edición Nº1265

Social | 17 ene 2022

Editorial

Impacto total: ¿La ANMAT reconoce la presencia de grafeno en las vacunas?

En una causa judicial de muerte post inoculación, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) había confirmado que la vacuna del laboratorio AstraZeneca tiene grafeno. Sin embargo, horas más tardes lo rectificó y sostuvo que había sido "un error de tipeo".


Mientras se continúa con la estrategia de vacunación masiva en todo el mundo y por ende, que médicos, políticos y dueños de determinados medios de comunicación e irresponsables periodistas más ciertos laboratorios en cada país estén bajo una suerte de “asociación ilícita”, ya no sorprende a nadie. Ni a vacunados ni a no vacunados. O en todo caso, dejaría de estar etiquetada por ellos mismos bajo el rótulo de "teorías conspirativas".

A medida que transcurre la pandemia se va corriendo el velo y van, lentamente, apareciendo determinados sucesos que muestran a las claras que nada es lo que parece. O al menos que nada es como se lo presenta. De ahí que valientes médicos, abogados, farmacéuticos, bioquímicos y periodistas se animen a investigar y hacer "pisar el palito" a quienes integran una suerte de estrategia global con innumerables e indetenibles cantidades de unidades de negocios y negociados alrededor de toda esta transformación de la humanidad que algunos tratan de imponer a la gran mayoría mediante todo tipo de manipulaciones, presiones, instalación del miedo elevado a psicosis colectiva con el fin de lograr sus objetivos económicos y de control poblacional hasta unos niveles insospechados por la mayoría de los que habitamos este planeta. Pero esta vez, fue la mismísima ANMAT en la Argentina, la que convierte una teoría supuestamente conspirativa en una verdad y realidad absoluta, y peligrosa que va en contra de toda lógica, racionalidad, ética y moral. En una causa…

Y mientras Novak Djokovic, el número uno del mundo en el tenis, fue finalmente deportado y no podrá jugar por tres temporadas consecutivas en el Abierto de Australia por no confiar en las vacunas y, por ende, por no inocularse, en Argentina, la ANMAT confirmó que las vacunas contienen, de modo inequívoco, óxido de grafeno.

Los encargados de comunicar esta noticia fueron el abogado Miguel Iannolfi y el médico genetista Marcelo Martínez, manifestando que “salió a luz” algo que venían “estudiando e investigando” y que sabían que iba a salir.

El doctor santafecino Martín Monteverde, explicó que el grafeno -que se obtiene a base de láminas de grafito- “busca el cerebro y el corazón” ni bien la persona se haya inoculado, ya que son los órganos más eléctricos del cuerpo humano. A la vez que destacó que “interactúa muy bien con las neuronas porque es justo el material que los científicos estaban buscando para leer nuestros pensamientos e, incluso, insertarlos”.

¿Qué es el grafeno? Es una sustancia compuesta por carbono puro y es el material más resistente que se conoce en la naturaleza. ¿Cómo lo sacamos de nuestro cuerpo? Consumiendo antioxidantes como la vitamina D y el Zinc, que se pueden conseguir en cualquier farmacia y cuyo tratamiento es de dos meses. La zeolita -una roca volcánica- ayudaría también al restablecimiento físico. Si hablamos de casos extremos, será preciso recurrir al Acemuk, un poderoso mucolítico que se ingiere en pastillas. ¿Qué puede producir el grafeno? Trombosis, miocarditis, arritmias, ACV, infartos, muertes súbitas, entre otras consecuencias de esto.

Uno quisiera estar dando día tras día la noticia de que todo lo que se ve, se escucha, se lee y se dice, haga referencia a que las vacunas son bárbaras, que no hay efectos secundarios ni colaterales, que es la salvación de la humanidad y que lo que uno escucha de políticos, de médicos y lo que informan los medios en general, es todo realidad al 100%... Pero, lamentablemente, existe un costado raro de toda esta situación y por eso vale la pena detenerse para que luego cada ser humano, teniendo la información estricta y correcta, saque sus propias conclusiones y tome sus propias decisiones individuales, grupales, laborales o familiares.

Podemos hacer una comparación con los juegos de cartas, es decir, el mazo debe estar completo, no tiene que faltar ni un sólo naipe para jugar. Bueno, de eso también se trata el manejo de la información… Teniendo todas las cartas en el mazo, uno puede jugar al juego que más le guste. Está claro que el sistema mediático es provacuna, que la balanza se inclina mucho para ese lado. Entonces, con lo que fuimos viendo que pasa, ¿qué hacemos? Porque está claro que hay algo más...

Esto no es River-Boca o vacunados contra no vacunados… Por eso las imposiciones son raras. Si todo fuese verdad, no tendrían la necesidad de implementar un pase sanitario ni nada. Está claro que hay una verdadera imposición y entonces, sí todo fuese como se cuenta, las mismas no hubiesen sido necesarias.

Tampoco quiero significar que las vacunas no sirven para nada y que todo lo que se dice es mentira. Nadie está en condiciones de asegurar 100% nada. Quizás, haya personas a las que las vacunas les sirvan concretamente para algo… Lo que simplemente quiero dejar en claro es que, como todo el sistema está puesto en el peso específico provacuna, lo que uno hace es ver sí eso es el crudo de la verdad y de la realidad o solamente es una parte, y también hay que saber ver la tapa y la contratapa para conocer la historia verdadera porque, indudablemente, hay cosas que se han escapado y, lamentablemente, son raras.

No hagamos un superclásico de esto porque te puede ir bien o mal estando o no vacunado. Finalmente, reitero, son decisiones individuales que deberían ser tomadas bajo ningún tipo de presión, ni política ni social y ni siquiera sanitaria, porque la verdad absoluta, solamente la tiene Dios.

Sin embargo -y es válida la aclaración-, horas más tarde, la ANMAT salió a aclarar que esto habría sido una "falla de tipeo". Ahora bien, está claro que cuesta creer que en una presentación judicial haya semejante error y que nadie se haya dado cuenta. Porque la palabra "NO" cambia todo el sentido de lo más importante. Por tanto, quedará en cada ser humano confiar o no en lo dicho en primera instancia o en la aclaratoria de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica.

Por Sergio Solon (Director de Expreso News)

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