martes 19 de octubre de 2021 - Edición Nº1049

Economía | 20 sep 2021

Economía

¿El gobierno prepara una maquinaria de extorsión y apriete a los pobres, para intentar dar vuelta la historia en noviembre?

Pensando en el 14 de noviembre, el gobierno nacional está gestando un "plan bomba" para intentar remachar la economía del país a sabiendas de que habrá un fuerte aumento del gasto y de la emisión hasta las elecciones, al mismo tiempo que se van perdiendo las -pocas- reservas que quedan en el Central.


El cierre de la pasada semana terminó siendo explosivo para el oficialismo tras la renuncia de funcionarios y el rearmado del Gabinete por parte del presidente Alberto Fernández. Ahora bien, lo "llamativo" fue que los máximos responsables de llevar adelante la política económica, no fueron removidos de sus cargos y ni siquiera variaron en su posición. De este modo, Martín Guzmán, quedó ratificado en su puesto pero no así fortalecido ni reforzado.

En este sentido y ya refiriéndonos netamente a los "números", el aumento del gasto ya estaba previsto por la mayoría de los economistas y crecerá abruptamente el déficit fiscal hasta 4% del PBI este año. Sin embargo, sigue estando por debajo del 4,5% que figuraba en el Presupuesto. Por lo tanto, es preciso destacar que un cálculo del economista Fernando Marul establece que, en este último cuatrimestre, el Central le enviará al Tesoro un billón de pesos. De esa suma, ya se giraron casi $150.000 millones en lo que va del corriente mes, es decir que faltarían unos $850.000 millones más.

Entonces, la decisión del gobierno de apropiarse de la Derechos Especiales de Giro que el FMI efectuó al Central va en ese mismo sentido. Es decir, se le da un aire al Estado para gastar otros $ 420.000 millones por afuera del presupuesto, en caso de requerirlo, sin necesidad de solicitar todavía más préstamos al ente madre. La cifra equivale a 1% del PBI. Aunque es un hecho que de acá a fin de año, la máquina del gasto estará encendida, mientras que las reservas seguirán cayendo.

Puestas estas cartas sobre la mesa, el panorama hasta diciembre resulta complicado. En efecto, se activará aquel "plan bomba" que Cristina Fernández de Kirchner le dejó a Mauricio Macri. Ese mismo que contó con un fuerte aumento del gasto previo a las elecciones del 2015, reservas internacionales diezmadas, ventas del Central en el mercado de dólar futuro, elevado déficit fiscal, inflación arriba del 50% y tarifas públicas congeladas. Pero habrá una modificación: quienes deberán pagar la deuda, serán los mismos que la están produciendo.

Está claro que el Frente de Todos no le teme a un pobre con hambre, sino al que sabe pensar. Por último, es importante dejar en claro que todo lo que genera emisión, desemboca en la pobreza y consigo, claro está, el mismo necesitado que recibe hoy el dinero y en forma de "beneficio" -provisorio-, mañana tendrá que pagarlo -¡COMENZANDO YA!-.

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