lunes 14 de junio de 2021 - Edición Nº922

Exterior | 27 may 2021

Coronavirus

¿La política encubrirá o descubrirá el verdadero origen del virus?

El presidente Joe Biden ordenó a las agencias de inteligencia estadounidenses que averiguaran en un lapso de 90 días si el virus del COVID-19 se originó en animales o pudo haber escapado de un laboratorio chino.


En Estados Unidos, tanto la administración de Trump como la Casa Blanca de Biden enfrentan llamados a la transparencia sobre sus esfuerzos para establecer cómo comenzó el virus y si la política contaminó sus esfuerzos de investigación.

El enfoque en la teoría del laboratorio en los últimos días multiplicó los pedidos en Washington para que EE.UU. haga que China pague un precio por la pandemia, incluso antes de que se conozca el alcance total de sus orígenes, lo que agrega más toxicidad a una justa geopolítica que puede desencadenar en una nueva Guerra Fría.

Sin embargo, las respuestas serán difíciles de encontrar. China tiene todas las razones para encubrir un virus que manchó su prestigio como potencia emergente y sofisticada con casi 3,5 millones de muertos en todo el mundo. Su líder nacionalista Xi Jinping y el Partido Comunista no tienen tiempo para la vergüenza de la culpabilidad que estropearía su búsqueda central en el mundo: que su gobierno de partido único encaja mejor en el siglo XXI que la democracia, una narrativa que Biden públicamente ha prometido combatir.

Enfrentándose a su propia presión política, Biden presentó dos teorías que la inteligencia estadounidense considera probables sobre el origen del virus en un comunicado el miércoles.

La primera ha sido considerada durante mucho tiempo como la posibilidad más creíble por los expertos en salud pública: que hubo propagación zoonótica, posiblemente de animales vivos en un mercado «húmedo» en la ciudad china de Wuhan, a los humanos. Por otro lado, el presidente dijo que un elemento de la comunidad de inteligencia estadounidense “se inclina” hacia la posibilidad de que el virus haya escapado de un laboratorio en la ciudad de Wuhan.

Sobre el tema, uno de los principales expertos en enfermedades infecciosas de EEUU, Anthony Fauci, comentó que no estaba totalmente convencido de que el COVID-19 se haya desarrollado de forma natural; cree que se necesita más investigación sobre el origen.

La administración de Biden ahora enfrenta llamados para demostrar que tomó la posibilidad de la culpabilidad china con la suficiente seriedad, especialmente desde que los prominentes funcionarios del equipo Trump y los republicanos están lanzando una vuelta de la victoria después de que el año pasado promovieran afirmaciones sobre el laboratorio de Wuhan, en su mayoría sin ninguna evidencia clara.

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