domingo 11 de abril de 2021 - Edición Nº858

Actualidad | 5 abr 2021

Hay gremios que no quieren la presencialidad para así destruir la educación privada

Según un estudio realizado por el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM), el 40% de los colegios privados afirman que no podrían afrontar un nuevo cierre de aulas, a raíz de la baja matriculación en el nivel inicial, sumado a la mora en los pagos de las cuotas mensuales y las matrículas, conforma un combo que llevaría a la quiebra a la cuarta parte de los establecimientos del país.


Como consecuencia de la pandemia de coronavirus, los colegios de gestión privada resultaron gravemente afectados en su economía, debido a que muchas familias quedaron imposibilitadas de cumplir con el pago de las cuotas mensuales.

Un trabajo del dicho organismo había determinado a fines del 2020 “una mora promedio en el pago de las cuotas mensuales del 61,3 %”. Sobre ese índice porcentual, había detallado que “el 75 % de los padres informó no haber podido cumplir con los pagos en término por haber percibido menos ingresos durante la cuarentena, mientras que el 13 % afirmó que no abonó por haber perdido su empleo durante la pandemia, y el 12 % restante dijo que se negó a abonar por considerar que la enseñanza virtual no está a la altura de los costos que insume la educación bajo la modalidad presencial”.

En primer lugar, el sondeo determinó que “si bien la mora en los pagos se redujo al 37,6%, las deudas promedio que mantienen los padres con los colegios se siguen ubicando entre los $ 25.000 y los $120.000”. Por otro lado, desde las áreas administrativas de todos los colegios relevados se confirmó que “hubo una merma del 18,5 % promedio en la nomina de alumnos matriculados en los tres niveles, pronunciando una caída del 6,1 % con respecto a lo ponderado en el informe de fin de año, cuando la proyección indicaba que la baja ya se ubicaba en torno al 12,4 %”.

Hay distintos gremios politizados vinculados al kirchnerismo que continúan sus estrategias para socavar el cierre de las clases presenciales. Simplemente es una estrategia en contra de Horacio Rodriguez Larreta, jefe de gobierno porteño, porque detrás de esa idea hay una ideología, una idea de que la educación debe ser solamente publica, y no privada como ocurre en Argentina.

Algunos docentes comentan en off que esas presiones guardan no solamente un tinte político del ahora (clases presenciales ¿sí o no?), sino también que los gremios mienten en estadísticas o exageran para que las clases no comenzaran en su momento o vuelvan para atrás en caso de que los contagios crezcan exponencialmente. Estos dicen que, desde el año pasado se dieron cuenta que están trayendo problemas a las familias dueñas de colegios privados, entonces hay una segunda estrategia en contra de la Ciudad, que es el hecho de seguir perjudicándolos y de esa manera seguir achicando el porcentaje de educación privada en Argentina, donde la política no tiene incidencia para adoctrinar. 

Retomando el estudio, este se llevo adelante sobre un total de 197 instituciones de educación privada, en sus tres niveles de enseñanza (inicial, medio y superior), en el ámbito geográfico de la Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires, Mar del Plata, Rosario, Santa Fé, Mendoza, La Pampa, Neuquén y Río Negro.

A todo esto se le suma la incertidumbre reinante como producto del rebrote de casos por el Covid – 19, que pone en la palestra la discusión sobre la necesidad de cerrar nuevamente los establecimientos educativos. En ese aspecto, el trabajo de INDECOM detalla que el 39,8 % de los colegios reconocieron que “no podrían afrontar un nuevo cierre total de aulas”.

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