Con el apoyo del PRO, la Unión Cívica Radical, Innovación Federal, Elijo Catamarca, Producción y Trabajo, un grupo de diputados de Provincias Unidas, Karina Banfi (Adelante Buenos Aires), José Luis Garrido (Por Santa Cruz) y Nicolás Massot (Encuentro Federal); el oficialismo consiguió el respaldo necesario para aprobar todas las modificaciones al proyecto y poder convertirla en ley.
Con la presencia de Karina Milei, la postura del oficialismo y sus aliados fue mantener el silencio ante cada agravio e insulto que venía por parte de la oposición, que en medio de sus exposiciones, el diputado kirchnerista Juan Grabois llegó a decir que dicha ley “es equivalente a poner a Yiya Murano en el tanque de una casa”.
Durante las más de 10 horas de debate, se pudieron ver las dos posturas marcadas: quienes estaban a favor remarcaban que la iniciativa no afecta la protección que regía sobre los cuerpos de hielo que cumplen una función hídrica que está comprobada científicamente; mientras que aquellos que están en contra señalaron que dicha reforma es motorizada por los intereses mineros, advirtiendo que viola los presupuestos mínimos de conservación.
Es preciso resaltar que la ley que continúa vigente (aprobada en 2010) le brinda una protección total al ambiente glaciar y periglaciar por considerarlo reserva estratégica de recursos hídricos y proveedor de agua para las cuencas hidrográficas; mientras que con el proyecto implementado por la gestión de Javier Milei, las provincias que contienen glaciares tendrán mayor poder de decisión sobre sus recursos naturales como autoridad de aplicación final.