“Impedir la entrada del cardenal (Pierbattista Pizzaballa) y del custodio de Tierra Santa (Francesco Ielpo), quienes ostentan la máxima responsabilidad eclesiástica para la Iglesia Católica y los Santos Lugares, constituye una medida manifiestamente irrazonable y desproporcionada”, rezó el comunicado elevado.
Es que, en la jornada de ayer, el Patriarcado Latino de Jerusalén denunció que la Policía israelí “interceptó la comitiva privada” encabezada por el propio Pizzaballa, quien además era acompañado por el reverendo Ielpo.
Resulta importante mencionar que, aún las autoridades de la Policía no se expusieron al respecto. Pese a ello, en el escrito presentado por el Patriarcado Latino, se resaltó que la medida fue “precipitada y fundamentalmente errónea, viciada por consideraciones inapropiadas, que representan una desviación extrema de los principios básicos de razonabilidad, libertad de culto y respeto al status quo”.