Desde el Gobierno que preside Vladimir Putin, se llevó adelante un cuestionario propinado por el Ministerio de Salud ruso, en el que se les preguntó a las mujeres cuántos hijos deseaban gestar, con la intención de brindar “recomendaciones para las pruebas de detección de salud reproductiva”.
Lo cierto es que, desde el sector de Sanidad modificaron las normas para desarrollar determinados procedimientos médicos y, en este sentido, se incluyeron modificaciones en los cuestionarios a rellenar por los pacientes. A partir de esto, se supo que en el documento se les pregunta a las mujeres, por ejemplo, cuántos hijos les gustaría tener.
Por tanto, a aquellas que respondían que preferían “no tener ninguno”, desde el Ministerio se les recomendaba “remitirse a un psicólogo clínico”. ¿El motivo? Según las autoridades sanitarias, es con el único fin de “prevenir los abortos y fomentar una actitud positiva hacia la maternidad”. Sin embargo, el detalle es que para aquellos hombres cuya respuesta marcaba su deseo de no procrear, la recomendación no fue la misma que en el caso femenino.
Al respecto, quien se pronunció fue el jefe del Comité de Salud de la Duma Estatal, Serguéi Leónov, y declaró: “Una mujer tiene derecho a decir cómo vivir su vida. Sin embargo, si por alguna razón no desea tener hijos, un psicólogo puede ayudarla a comprender los motivos”.