De esta manera, sólo el 16,5% de los asalariados se mantiene al margen de cualquier forma de restricción; mientras que del 83,5% que debe restringirse un 27,3% resigna calidad o cantidad y un 56,2% enfrenta las dos carencias.
En el relevamiento también se puede ver como esta situación afecta mayormente a los jóvenes entre 18 y 29 años (66,8%), a las mujeres (60,1%) y a los trabajadores de la zona del NOA (65%) y del NEA (62,3%).
En medio de esta situación, “el teletrabajo parece consolidarse como el único resguardo efectivo, ya que solo el 16,1% de los asalariados virtuales se ve afectado por la doble privación”, pero los analistas resaltaron que “el trabajo remoto tampoco es una solución universal, ya que la realidad indica que no es posible reemplazar toda la actividad productiva con esquemas virtuales para mitigar este impacto”.