De acuerdo con lo informado por el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, los bombardeos se produjeron en las áreas de Kuhak, Shahran de Teherán y en la ciudad de Karaj y al menos cuatro civiles perdieron la vida.
Tras la nueva embestida, el Ejército israelí envió un comunicado en el que describió lo sucedido como un “ataque significativo que constituye un paso más en la profundización del daño a la infraestructura militar del régimen terrorista iraní” y admitieron que, desde ahora, comienza “una nueva fase de la guerra”.
En medio de esta situación y como respuesta, en la madrugada de este lunes, Israel bombardeó una refinería de petróleo de Bazan en la bahía de Haifa, utilizando misiles balísticos de combustible sólido de Kheibar Shekan.