Acompañado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el canciller Pablo Quirno y el jefe de Gendarmería Comandante General Claudio Brilloni; Gallo dio sus primeras palabras tras su liberación y señaló que, durante su cautiverio, el Estado venezolano le ha hecho saber que su par argentino había pedido por él.
Por su parte, explicó que El Rodeo 1 “no es un lugar muy bueno, sino de bastante tortura psicológica”; aseverando que fue su “fortaleza mental” y pensar en su hijo fue lo “único” que lo mantuvo fuerte. “No es fácil estar incomunicado y que te acusen de delitos que no vienen al caso”, subrayó.
Por último, el cabo primero le pidió a los medios internacionales “no bajar los brazos y poner su granito de presión”, y agregó: “Yo sigo encerrado en mi mente, hasta que no liberen a esos 24 extranjeros, yo no estoy libre. No me siento preparado para contar las atrocidades que hicieron”.