El pasado sábado, Estados Unidos e Israel se unieron para llevar adelante un nuevo ataque. Esta vez hacia Teherán y con esto, el líder iraní (y persona que gobernó dicho país durante casi 40 años) Alí Khamenei fue hallado muerto.
Pero no fue el único en fallecer tras la operación militar, sino que tras la misma también perdieron la vida otras figuras importantes de Irán como el ministro de Defensa, el comandante de Guardianes de la Revolución y el secretario del Consejo de Seguridad del régimen.
A las horas, la respuesta desde Medio Oriente arribó y fue a través de un ataque con misiles y drones contra Israel y, asimismo, contra las bases militares norteamericanas en Bahrein, Kuwait, Jordania, Qatar y los Emiratos Árabes.
Tras lo sucedido, quien se pronunció fue el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, y sentenció: "Esta es una guerra de elección de Estados Unidos y tendrán que pagar por eso".