En un acto del que participaron el presidente y la secretaria General del Museo del Holocausto de Buenos Aires, Marcelo y Fabiana Mindlin; Macri reafirmó el compromiso de la Ciudad con la defensa de los derechos humanos, la convivencia democrática y el respeto por la libertad religiosa, cultural y política.
Durante el evento, se recordó a los integrantes del pueblo judío que fueron asesinados por la dictadura nazi en Alemania y en todos los territorios ocupados por el régimen nacionalista durante la Segunda Guerra Mundial, y a todas las víctimas de la persecución y la violencia sistemática.
A lo largo de su discurso, Macri reconoció que “además de ser una tragedia del pueblo judío, el Holocausto es una herida profunda en la historia de la humanidad”; asegurando que “mantener viva la memoria es el único camino para que la historia no vuelva a repetirse”.