La colosal tormenta invernal Fern que está afectando a gran parte de Estados Unidos, se inició el fin de semana y se intensificó en la jornada de ayer, con una temperatura de -31° que provocó que se cubra de hielo y nieve una franja de 2.100 kilómetros que va desde Arkansas hasta Nueva Inglaterra.
El fenómeno no sólo le provocó la muerte a 30 personas, sino que generó la caída de árboles y cables, lo que dejó a más de 630.000 usuarios sin electricidad, 19.450 vuelos se vieron afectados por la tormenta y debieron ser cancelados y se tuvieron que cerrar las escuelas.
Desde el Servicio Meteorológico Nacional ya informaron que el frío extremo no cesará, sino que continuará en los próximos días con una nueva masa de aire ártico y con posibilidades de otra tormenta invernal en la costa este del país a lo largo del fin de semana.
Ante esta situación, el presidente Trump declaró la emergencia en 22 estados, le pidió a los ciudadanos que extremen los cuidados para preservar su seguridad y explicó que el Gobierno está trabajando “en estrecha coordinación” con los gobernadores de los estados afectados y con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, con la intención de poder hacerle frente a las repercusiones de la tormenta.