La medida, que comenzará a regir desde el miércoles 28 de octubre, se produce a causa de la fuerte caída en la disponibilidad de caballa, cuyos desembarques se desplomaron cerca del 90% respecto de la temporada anterior; sumado a la acumulación de productos sin vender y la poca demanda.
A raíz de esta situación, la compañía trabaja con el Sindicato Obrero de la Industria del Pescado (SOIP) con el fin de definir el porcentaje de los salarios que cobrarán los 60 empleados que fueron suspendidos de manera temporal.
De acuerdo con lo informado por la empresa perteneciente al Grupo Arcor, la suspensión se instrumentará mediante el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla el pago de asignaciones no remunerativas durante períodos de inactividad laboral.