En declaraciones periodísticas, Milei negó que Argentina vaya a entrar en una recesión, aseguró que lo que hay es “una desaceleración del ritmo de expansión” y cuestionó la lectura de los datos desestacionalizados al explicar: “Cuando se construye un indicador desestacionalizado, se arma en función de la historia. Si su economía está teniendo muchos cambios estructurales, los desestacionalizados miden mal”.
Asimismo, el jefe de Estado volvió a defender el rumbo económico de su gestión, al sostener: “Estamos en niveles máximos de PBI y de PBI per cápita, máximos de consumo privado y máximos de exportaciones. El consumo está en máximo histórico; lo que está cambiando es la modalidad de consumo”.
En ese sentido, reconoció que “la economía está teniendo grandes cambios estructurales”, a la vez que defendió la apertura económica y argumentó que las restricciones a las importaciones “perjudican” a los consumidores porque limitan su capacidad de elegir y encarecen los precios.
Por último, Milei apuntó contra quienes reclaman una nueva devaluación, al subrayar que quienes piden un tipo de cambio alto “son unos cobardes”, ya que están pidiendo “gente más pobre”.