NACIONALES | 24 SEP 2026

POLíTICA

Ante la Asamblea General de la ONU, Javier Milei aseguró que la situación de Malvinas es “una causa nacional” y criticó al propio organismo por “mirar para otro lado”

Durante su discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Javier Milei volvió a hablar de la soberanía de las Islas Malvinas, reconoció que es “una causa nacional”, convocó al Reino Unido a retomar las negociaciones y criticó a la ONU por haber “decidido mirar para otro lado”.




“Malvinas es para nosotros una causa nacional y es también una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar”, comenzó diciendo Javier Milei.

En ese sentido, volvió a convocar al Reino Unido para “reanudar las negociaciones” y “encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía, como lo quiere el derecho internacional”; como así también para “intercambiar opiniones con miras a resolver la cuestión relativa a la controversia referida sobre la explotación de nuestros recursos naturales”.

Haciendo foco en el proyecto que envió al Congreso días atrás que, entre otras cosas, multará a las petroleras que extraigan petróleo sin permiso del Gobierno Nacional, el mandatario argentino expresó: “Frente a la explotación no autorizada de nuestros recursos en el área en disputa, actuamos, presentamos notas de desaliento, acudimos a las herramientas jurídicas disponibles, sancionamos a las empresas involucradas y a sus proveedores y enviamos al Congreso una Ley de Defensa de la Soberanía Nacional”.

Por otro lado, Milei criticó duramente a la ONU al sostener que se “alejó” de los objetivos que habían dado origen a la organización que estaban vinculados con la defensa del derecho internacional, la soberanía y la resolución pacífica de los conflictos y se explayó: “Se convirtió en una organización inútil que sólo sirve para alimentar una casta de parásitos, faltamente arrogantes, disfrazados de burócratas bien intencionados”.

A lo largo de su discurso, el jefe de Estado también se tomó el tiempo para criticar al kirchnerismo y para hacer un balance de lo está siendo su gestión: “Cuando asumimos el Gobierno de un país en ruinas, al borde de la peor crisis de su historia, tuvimos algo claro desde el principio: nuestros problemas debían enfrentarse con absoluta sinceridad. Mentirnos a nosotros mismos para sentirnos mejor no nos iba a llevar a ninguna parte. Siempre es preferible decir una verdad incómoda por sobre una mentira confortable”.