El pasado viernes, se filtró que la cadena de panaderías y cafeterías Le Blé, solicitó la apertura de su concurso preventivo ante la Justicia, luego de declarar que posee 76 acreedores y una deuda total de $1.566,8 millones.
A partir de lo sucedido, la empresa se vio en la obligación de efectuar una reducción de su personal: de 49 a 15 empleados; al mismo tiempo que debió comenzar a gestionar de manera directa y en una única sucursal.
Vale mencionar que, según los datos del central de deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Le Blé posee 175 cheques rechazados sin fondos, por un monto de $204.957.453. Además, es preciso informar que, según el expediente judicial, el inicio de la cesación de pagos fue allá por el 10 de abril del corriente año, cuando se le hizo imposible cubrir la cámara compensadora bancaria y los cheques que había entregado, comenzaron a ser rechazados.
¿Cuáles fueron las principales razones de este presente delicado? Según Be Larch S.A -sociedad que opera la marca-, el “deterioro se aceleró durante 2024 y 2025, cuando la compañía perdió unidades comerciales relevantes, vio salir a franquiciados de alta facturación y enfrentó una contracción del consumo en gastronomía, panadería y cafetería”. A su vez, se completó: “El problema de fondo fue estructural, puesto que la firma había armado su operación para una etapa de expansión que no se sostuvo, y esa estructura quedó sobredimensionada para el nuevo tamaño del negocio; a eso se le agregó el incremento de los costos operativos, laborales y fiscales, y las dificultades para acceder al crédito”.