La decisión fue comunicada por los propios dueños de la empresa, Santiago “Tati” Phelan (ex entrenador de Los Pumas) y Armando Anasal, quienes ante los trabajadores reconocieron que “los planes de trabajo desaparecieron” y que, pese a que “empieza a haber pedidos para enero, febrero y marzo del año que viene”, actualmente “no hay laburo”.
Por su parte y visiblemente molesto por la situación que le toca atravesar, Anasal responsabilizó a la política de todo lo que está ocurriendo: “La política digita nuestras vidas, digita el futuro de todos y nada depende de nosotros. Son 50 años tirados a la basura porque no puedo llegar a nada. Ustedes creen que soy una mierda, pero créanme que la política nos hundió”.
En un contexto en el que se les informó a los trabajadores que el pago de las indemnizaciones tampoco está garantizado y que “se pagará lo que se pueda”, la compañía acumula 11 cheques rechazados sin fondos por un total de $24.692.653,44.