La ceremonia, que se realizó en la más severa intimidad y bajo un fuerte operativo de seguridad, que conllevó que, durante el sepelio, el cementerio privado estuviese cerrado, tuvo lugar en El Prado, ubicado a las afueras de Rosario (Santa Fe).
Pese a que en ningún momento la familia se dejó ver, varios fanáticos se acercaron hasta el lugar para demostrarles su apoyo y dejarles carteles de apoyo en los que se podía leer: “Fuerza Leo, te amamos”.
Vale recordar que, ni bien se enteró de la noticia, el capitán de la Selección Argentina junto a su esposa, Antonela Roccuzzo y sus hijos, tomaron un vuelo proveniente de Fort Lauderdale y se sumaron a su madre Celia Cuccittini y a sus hermanos Matías, Rodrigo y María Sol, a la despedida de su padre.