Ceuta, una ciudad española autónoma, ubicada en el norte de África y que tiene frontera con Marruecos, se transformó en la receptora de una crisis migratoria, a partir del arribo de alrededor de 60 mil personas que ingresaron al territorio de manera irregular, por mar, y también a través del espigón del Tarajal.
Frente a esto, el Gobierno de Pedro Sánchez se vio en la obligación de desplegar un amplio operativo de la Guardia Civil y la Policía Nacional, en el que se instalaron cordones de seguridad con la intención de contener el avance de los migrantes y así evitar que se dispersaran por distintos sectores de la ciudad.
Asimismo, desde el Ministerio del Interior, señalaron que lograron un acuerdo con Marruecos para agilizar la devolución de quienes lleguen ilegalmente; en tanto, se le atribuyó el “aumento de los cruces a redes de tráfico de personas que difunden información falsa en las redes sociales para incentivar la migración”.
Para finalizar, resulta importante mencionar que el presidente de Ceuta, Jesús Vivas, se pronunció al respecto y resaltó que “la cifra de fallecidos alcanzó las 34 personas”.