“Estamos aquí para presentarles el conjunto de reformas estructurales más importantes de los últimos 91 años y poner fin a la estafa de financiar dinero para la alta política. La reforma de la Carta Orgánica viene a poner fin a la estafa de falsificar dinero para financiar a la alta política, cuya manifestación más evidente es la tasa de inflación, también conocida como impuesto financiero. Este impuesto permite, a su vez, aumentar los ingresos tributarios sin autorización del Congreso”, comenzó diciendo Javier Milei.
En un discurso que duró poco más de 20 minutos, el presidente apuntó directamente contra Cristina Fernández de Kirchner y la ex titular del BCRA, Mercedes Marcó del Pont al subrayar: “En 2010, con motivo de la creación del Fondo del Bicentenario, la ex presidenta y ahora condenada por delitos de corrupción, Cristina Fernández de Kirchner, en complicidad con Mercedes Marcó del Pont le robaron al Banco Central 10.000 millones de dólares que expresados a moneda de hoy equivalen a 15.000 millones de dólares”.
Entre los lineamientos que tendrá el proyecto del presidente, con el que se buscará realizar cambios estructurales en el funcionamiento y las atribuciones de la autoridad monetaria, se destaca la prohibición total del financiamiento al Tesoro, las provincias y los municipios, ya que el BCRA ya no podrá otorgar adelantos transitorios o cualquier otra asistencia financiera directa o indirecta al Estado, eliminando el mecanismo que habilita la emisión de dinero para cubrir el déficit fiscal.
Por su parte, tendrá la misión de “preservar el valor de la moneda”, dejando de lado las competencias adicionales incorporadas en 2012; a la vez que eliminará la posibilidad de que el Tesoro entregue las Letras Intransferibles al BCRA a cambio de reservas internacionales.
Uno de los puntos más resonantes de la iniciativa del Gobierno Nacional es el blindaje al presidente y al directorio de la entidad monetaria, ya que se necesitará una mayoría de dos tercios tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. Dicha reforma buscará proteger la independencia de la institución frente a las presiones políticas y a los presidentes de turno.