Nos dirigimos a usted en representación del Consejo Federal de Colegios Inmobiliarios de la República Argentina —COFECI—, entidad que nuclea a los Colegios Profesionales Inmobiliarios de las Provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con motivo de la audiencia que gentilmente nos ha concedido.
En primer lugar, deseamos agradecer profundamente la posibilidad de ser recibidos y escuchados en el ámbito del Honorable Senado de la Nación, espacio institucional fundamental para el debate federal, republicano y democrático de los temas que involucran a las provincias, a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y al conjunto de la sociedad argentina.
El motivo principal de nuestra presencia es transmitirle una preocupación seria, fundada y urgente respecto de los trascendidos vinculados a posibles medidas de desregulación de la actividad inmobiliaria en nuestro país.
En fecha 15 de mayo de 2026, COFECI presentó una nota formal al Sr. Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Dr. Federico Sturzenegger, mediante la cual acercamos nuestra mirada institucional, técnica y federal sobre esta cuestión, manifestando nuestra vocación de diálogo, colaboración y trabajo conjunto.
En dicha presentación expresamos con absoluta claridad que acompañamos toda iniciativa destinada a promover el crecimiento económico, la inversión, el acceso a la vivienda, el crédito, la construcción y la dinamización del mercado inmobiliario argentino.
Sin embargo, también señalamos que la actividad inmobiliaria involucra mucho más que operaciones económicas. Detrás de cada compra, venta, alquiler, tasación, administración o intermediación existen familias, ahorros de años, patrimonio, proyectos de vida, inversiones productivas y sueños que merecen ser protegidos.
Por ello, venimos a solicitar su comprensión, acompañamiento y mirada institucional frente a una preocupación que alcanza a miles de profesionales matriculados de todo el país, pero también a millones de argentinos que diariamente participan del mercado inmobiliario.
Queremos ser muy claros en este punto: la falta de profesionalismo, la ausencia de controles y el debilitamiento de las instituciones que ordenan la actividad inmobiliaria no generan más libertad ni más desarrollo. Por el contrario, abren la puerta a la informalidad, a las estafas, a la mala praxis, a los conflictos entre particulares y a situaciones que terminan dañando gravemente a la sociedad.
En muchos casos, esos daños no son menores ni reparables con facilidad. Hablamos de familias que pueden perder los ahorros de toda una vida, de personas que comprometen su patrimonio, de inquilinos, propietarios, compradores y vendedores que necesitan operar en un mercado seguro, confiable y profesional.
La experiencia demuestra que cuando se eliminan o debilitan los controles profesionales en actividades sensibles, quienes resultan más perjudicados no son las instituciones, sino los ciudadanos. La ausencia de reglas claras, de formación, de matrícula, de responsabilidad ética y de fiscalización efectiva deja a la sociedad más expuesta y más vulnerable.
La matriculación, la colegiación y el control profesional no constituyen trabas al desarrollo económico. Muy por el contrario, representan garantías institucionales que ordenan la actividad, promueven buenas prácticas, fortalecen la ética profesional, previenen conflictos, brindan seguridad jurídica y protegen a los consumidores.
El corredor inmobiliario matriculado cumple una función de enorme relevancia social y económica. Su intervención profesional aporta transparencia, conocimiento técnico, responsabilidad, trazabilidad y respaldo en operaciones que comprometen bienes de altísimo valor patrimonial y emocional para las familias argentinas.
Asimismo, resulta importante destacar que en la Argentina ninguna persona se encuentra obligada a contratar un corredor inmobiliario para vender, comprar o alquilar un inmueble. La sociedad recurre voluntariamente a profesionales matriculados porque encuentra en ellos experiencia, capacitación, seguridad, confianza y acompañamiento.
Desde COFECI entendemos que el fortalecimiento del mercado inmobiliario argentino no se logrará debilitando las instituciones profesionales, sino promoviendo reglas claras, estabilidad, crédito, incentivos a la construcción, inversión, seguridad jurídica y profesionalismo.
Los Colegios Profesionales Inmobiliarios de todo el país cumplen diariamente una tarea de valor público: matriculan, capacitan, fiscalizan, actualizan, ordenan y acompañan a los profesionales, contribuyendo a un mercado más serio, transparente y confiable.
También deseamos señalar que la regulación de las profesiones liberales constituye una facultad originaria y no delegada de las Provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, conforme surge del artículo 121 de la Constitución Nacional y normas concordantes. Por ello, cualquier análisis sobre esta materia requiere necesariamente una mirada federal, respetuosa de las autonomías locales y del orden constitucional vigente.
Venimos, entonces, a poner a disposición del Honorable Senado de la Nación nuestros equipos técnicos, jurídicos e institucionales, a fin de aportar información, antecedentes, fundamentos y experiencias concretas que permitan demostrar el beneficio de la colegiación, la necesidad de sostener la existencia de esta profesión y el valor que representa para la sociedad un corretaje inmobiliario profesional, matriculado y fiscalizado.
Apelamos a su comprensión y acompañamiento, convencidos de que el diálogo institucional, el respeto federal y la escucha activa son el camino adecuado para evitar decisiones que, aun inspiradas en objetivos de modernización, puedan generar incertidumbre, informalidad o perjuicios para las familias argentinas.
Desde COFECI reafirmamos nuestra plena disposición para colaborar, aportar propuestas y trabajar junto a las autoridades nacionales en toda iniciativa que permita construir un mercado inmobiliario más moderno, dinámico, transparente, seguro y federal.
Sin otro particular, y agradeciendo nuevamente la audiencia concedida, saludamos a usted con nuestra mayor consideración y respeto.