Pese al tinte político que tuvo la manifestación con la presencia de varios dirigentes de la oposición, miles de personas marcharon hacía Plaza de Mayo con el fin de exigir que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario y en protesta por los recortes que ha hecho el Gobierno en educación.
Entre los dirigentes políticos que dijeron presentes estuvieron el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof quien encabezó una de las columnas; el senador nacional Wado de Pedro; la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza; la diputada nacional Lucía Cámpora; el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi; el intendente de Tigre, Julio Zamora, entre otros.
Durante la manifestación se leyó un texto titulado “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”, en el que expresaron: “Las universidades públicas y sus comunidades, junto con el sistema público de investigación, desarrollo e innovación, somos el fruto de una larga lucha de nuestro país, de nuestro pueblo por contar con un sistema estatal de educación y de producción de conocimientos que garantizara el núcleo del porvenir: educación superior de la máxima calidad para todos, profesionales altamente calificados, conocimientos para el desarrollo social y económico y una juventud protagonista de su tiempo”.
Asimismo, señalaron que el “financiamiento del sistema universitario nacional es actualmente crítico y la principal causa es que el Gobierno Nacional incumple la regla democrática y constitucional básica: cumplir la Ley de Financiamiento Universitario que establece un piso de recursos que asegura el normal desenvolvimiento del sistema”.
En el cierre del texto, además de resaltar que “la situación presupuestaria es crítica” apuntaron directamente contra la gestión de Javier Milei: “La política salarial impuesta por el Gobierno Nacional cerró las paritarias y produjo un deterioro alarmante del poder adquisitivo y el empeoramiento generalizado de las condiciones de trabajo, preocupante nivel de renuncias de cuadros formados, reducción de las dedicaciones, pluriempleo y crisis en las obras sociales: los trabajadores de las universidades públicas cobran salarios que no nos permiten llegar a fin de mes y cubrir las necesidades básicas”.