“Se aceleran los tiempos. No nos puede pasar que logremos una expresión electoral que pueda ganar las elecciones y después tengamos dificultades para gobernar. Hay que tratar de perder el menor tiempo posible en internar y discusiones que no nos llevan a ningún lado. Hay que hablarle a todo el mundo y escuchar mucho. Se trata de sumar y de militar”, dijo en tono de campaña electoral el gobernador.
Continuando por esa línea y hablándole directamente a los integrantes del partido, el mandatario bonaerense expresó: “Hay que mirarse en el espejo y preguntarse qué tenemos que hacer nosotros con los que están desmotivados, con aquellos a los que cuesta entusiasmar”.
Por otro lado, e insistiendo sobre la idea que había expuesto en el discurso que brindó el pasado 24 de marzo, Kicillof advirtió que “a la experiencia Milei le quedan menos de dos años” y subrayó: “No es que colonizaron las cabezas de todo el mundo. No es verdad que los argentinos están en contra de la soberanía, de la universidad pública, de las obras… Nos quieren convencer de eso, pero no es así”.