A partir de ciertas denuncias, la Justicia mendocina inició un proceso de investigación por una presunta estafa vinculada a un grupo inversor que se habría apropiado de 540.000 dólares.
Según fuentes oficiales, los responsables ofrecían inversiones respaldadas en créditos prendarios y desarrollos inmobiliarios, pero a inicios de 2025, habrían dejado de cumplir con los pagos pactados.
Lo cierto es que, hasta el momento, se sabe que “el esquema ofrecía rendimientos de 2,5% mensuales en dólares”. Asimismo, resulta importante señalar que los primeros acusados son un abogado de nombre Iván Yoma; un empresario llamado Pablo Falco y el tercer integrante de esta sociedad, Rodrigo López Casado; ellos fueron imputados por “estafas genéricas”.
Por último, vale mencionar que el caso se encuentra bajo las órdenes del fiscal experto en Delitos Económicos, Hernán Ríos, quien se encargó de ordenar las imputaciones luego de varios allanamientos en los que se obtuvo documentación vinculada a lo sucedido.