A lo largo de su discurso, que duró alrededor de 45 minutos, Milei defendió su política de apertura de importaciones en beneficio de “millones de argentinos” y en contra de los empresarios que “están distorsionando los precios relativos, produciendo algo que no debería”.
En ese sentido, apuntó contra el CEO de Techint, Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate y Aluar, a quienes calificó como “empresarios prebendarios”, asegurando que “fueron ellos los que atacaron a los argentinos durante años”.
Por su parte, el mandatario expresó: “Cuando peleo, peleo por el bienestar de los argentinos. Una política podría ser utilitarista en lo político y eficiente en lo económico y aún así ser injusta, por lo que no debería ser defendida. Si me gano mi dinero justamente, ¿quién carajo es el político para decir en qué puedo gastarlo y en qué no? Es un cercenamiento en la libertad y si la consecuencia de ellos es una barrera comercial, es un robo”.
Es preciso señalar que, además de su comitiva que es encabezada por la secretaria General de la presidencia, Karina Milei; el jefe de Estado también estuvo acompañado por los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego (San Juan), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Juan Pablo Valdés (Corrientes).