En el informe presentado por el bufete inglés, se le solicita a la Corte que no acepta a Estados Unidos en la causa como “amigo del Tribunal”, resaltando que la presentación realizada por la gestión de Trump fue “sumamente inusual” y marcando que los argumentos utilizados por los fiscales estadounidenses se basan en “premisas erróneas” y “no aportan nada sustancial”.
Por su parte, dejaron asentado que el país norteamericano tiene “un fuerte interés en garantizar que los Estados extranjeros que ingresan a los mercados estadounidenses como actores comerciales no gocen de inmunidad frente a demandas relacionadas con el incumplimiento de sus obligaciones comerciales”.
Asimismo, expresaron que su objetivo es cobrar la demanda que ganaron en primera instancia por 16.000 millones de dólares y apuntaron contra Trump: “Cuesta entender cómo se benefician los objetivos de política exterior de la Casa Blanca, al alentar a países extranjeros a perjudicar a los inversores y desoír fallos de tribunales federales”.