Al ritmo de Lali Espósito y con el cántico de “Cristina presidenta”, que se escuchaba por parte de los presentes, Cristina Fernández de Kirchner asumió formalmente la presidencia del PJ Nacional, con la presencia de su hijo, Máximo Kirchner y con las grandes ausencias de Axel Kicillof y Sergio Massa, con quienes días previos intentó dar una imagen de unidad.
Durante su discurso, que duró más de una hora, la ex presidenta de la Nación dio un duro mensaje para los dirigentes de su partido (en el que pareció apuntarle directamente a Kicillof), a quienes acusó de haberse convertido en “militantes electorales” y habló de la necesidad de que retomen su rol de “militantes políticos”.
Asimismo, Cristina aprovechó la oportunidad para presentar las “cinco tareas fundamentales” para el futuro del peronismo: formar, informar, planificar, divulgar y organizar; centrándose en la formación de cuadros técnicos y políticos.
Por otro lado y en el mismo momento en que el estaban dando los datos de la inflación de noviembre, CFK criticó el manejo económico por parte del Gobierno de Javier Milei, señalando que lo que se está implementando “es un modelo de valorización financiera viejo” y expresando que hay una aceptación por parte de la sociedad “a una suerte de ejercicio de ajuste violento”.